viernes, septiembre 21, 2007

Hay veces

sHay veces, cuando escriben (dicen) cosas como “esas”, en las que todo se vuelve tan insano e irreal que no se ni quien soy, ni donde estoy, ni si estoy despierta o tengo los ojos abiertos, ni si esta la luna sobre Porto Alegre.
Porque quizás es Porto Alegre el que está sobre la luna

Y sospecho que me estoy cansando de matar mis esperanzas antes de que terminen de nacer, de decirme “es imposible”, de negarme las opciones solo para no sufrir en el futuro.
Lo peor es que lo hago casi sin darme cuenta, mentira, lo peor es que ya me acostumbré.

Y no importa lo que haga, los intentos de cambiar siempre me conducen a la nada, o es que quizás los cambios que han ocurrido en mi no los nota nadie mas que yo (probablemente por tener tantas personalidades) me pregunto de que manera habrán cambiado las imágenes de mi persona que se reflejan en cada prisma, cuanto y como son cosas que no puedo saber.

A veces sospecho que el mundo entero me esta evitando, pero no se si sea cierto o es solo que soy una paranoica perdida.
Potablemente la segunda opción.

Patética, patética, patética, patética…

En fin, hoy dije que no me deprimiría (vamos!!) pero es tan difícil no hacerlo cuando mi mente vuelve una y otra vez a los alfileres teñidos de rojo, y las promesas jamás hechas de manzanas amarillas.

Necesito hablar con la Palo.
O contigo (si tu, maldito desgraciado)

Hablar con alguien con quien no haya hablado hace mucho tiempo para contarle la vida resumida (aun cuando no se hacer resúmenes) y desde la perspectiva sudo objetiva del hoy (del mañana).

Y quiero (lo mismo de siempre), una pequeña explosión, un paraíso de mercurio, peces de colores en los recuerdos, oxigeno de más.

[Un premio a quien descubra el significado de 3 mensajes subliminales]

sábado, junio 09, 2007

Seudo-confesión.

Esto fue para alguien (no lo conoces ni me conoció realmente nunca), luego fue para todos, luego fue para mí, y luego de nuevo para alguien, un pedazo es tuyo (y ya lo sabes) el resto es de ella (que no lo leerá nunca), quizás un poco es de esa otra (que si se pasa por acá no entenderá ni la mitad de los mensajes subliminales) y si quieres, un pedazo para él (pero no lo creo)… nunca llegara a la primera persona y la última no tiene real importancia (mentira)
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Quizás simplemente me muera, o algo peor, todos tendrán un poco de la culpa, los funerales están entre las primeras cosas culpables, pero no son los únicos, también los cadáveres, y las lágrimas no derramadas y todas esas mierdas. Es horrible que no lleguen los mensajes, que estén, que el día este tan solo, que haya tanto que hacer, y todo eso.

Lo digo para que sepas, que si un día de estos aparezco muerta por causas desconocidas; destrozada de alguna forma horrible y escabrosa, o quizás simplemente extinta, como si de un momento a otro mi alma hubiese decidido que era momento de partir; tuviste un poco de la culpa, porque todas las cosas malas de mi mente se mezclado, y el extrañarte mucho fue una de ellas, se unieron, se fortalecieron y formaron uno de esos monstruos grotescos y extraños, dignos del gore.

Y Odio, comienzan a cansarme los mensajes subliminales (míos y del mundo)

(También odio que me hagan sentir culpable, porque me siento culpable casi todo el tiempo, me gusta que no me hagas sentir culpable. Pero te odio.
Odio cuando hacen parecer que hay más de una opción, cuando la verdad es que solo hay una, lo hacen para sentirse benevolentes cuando, la verdad, no son más que dictadores disfrazados, entonces el malo eres tú, y la culpa vuelve.
Detesto tener miedo, aunque lo tengo casi todo el tiempo.
A veces me detesto un poco a mi misma, a veces, casi siempre. Y te odio, es mentira, pero mentir se me da bien, sometime, y una mierda, odio mentir.)

Y ya no.

Y, claro, no será solo su culpa. Lo digo porque quizás me muera, y creo q en todo caso (tu) eres el único que creería que realmente esta es la razón, nada de suicidios, no señor. Es curioso, lo digo para que sepas que si muero esa fue la razón por la que morí, no se la digas a nadie, no creo que te crean, pero esa es, yo se que tu sabes y entonces todo es un poco mejor.

En todo caso ahora todo es surrealista y extraño. Como el día del funeral de mi abuelo, me sentía como si ya se hubiese muerto hace años, me pregunto si seré mala por eso. He llegado a la conclusión de que creo en el karma, en la energía y el amor. No parece mucho, pero para mi es mas que suficiente.

Ahora que lo pienso, aunque tengas parte de la culpa, quizás la culpa la tenga yo (y los funerales), pero bueno… supongo que culpar al mundo es parte de sentirse como la mierda, y odiar un poco a todos hace que todo sea un poco mas fácil, aunque a ti no te odio (no siempre), porque si te odio supongo que las cosas pierden el poco sentido que les queda (a veces lo pierden).

Creo que en el fondo solo hecho de menos tanto que duele, y lo malo es que no es lo único que duele. Así que aunque tengas algo de la culpa (aunque la tenga él toda, aunque ella halla cometido el primer error, aunque la verdad sea mía, o de todos) te perdono, porque en el fondo no es tu culpa, y bueno, siempre valió la pena de todos modos.
Me pregunto si la muerte nos hace parecer tan tristes a todos.

martes, enero 09, 2007

“And I say it's all right”


Es extraño la cantidad de veces que podemos sentirnos infelices o desdichados en un día, también es extraño cuando a pesar de todo eso cuando el reloj bajo la pantalla marca las 24:00 podemos afirmar con convicción que, de hecho, este fue un buen día, en cuyo caso debería agregar que es extraño (y sumamente esperanzador) la cantidad de veces q podemos sentirnos dichosos en un día, y el hecho, de que solo uno buen momento puede prácticamente hacer desapareces los malos momentos anteriores.

Siempre he creído que la desgracia es una clase extraña de combustible para la inspiración, por alguna razón escribo más cuando estoy sola; triste o con ese terrible nudo en el estomago; que cuando estoy feliz, sin embargo, creo que las veces que me he decidido a escribir de buenos momentos, esos verdaderamente buenos (y también sorprendentemente simples, a veces) a valido completamente la pena, no que cuando lo he hecho en malos momentos no la valiera, pero, aun ahora, cuando releo mi crónica sobre un las nubes rosa fosforescente, y los dulces con sabor a paraíso, sonrió y pienso en los abrazos que finalmente si termine dando, y los mensajes que quizás nunca llegaron a su verdadero destinatario.

El caso es que hoy no fue un día especial en lo mas mínimo, no hice nada que pudiese significar un dolor punzante en el pecho, ni tome grandes decisiones, no reí a carcajadas, no me sonroje… hoy camine rápido con zapatos nuevos, me brillo la cara por el sudor, fui a doctor para un chequeo sin importancia, comí una naranja, perdí una manzana, hable por teléfono, no fui a ver a quien quería ver (por esas cosas de la vida a las que, inevitablemente, aprendemos a resignarnos). Hoy no golpee a nadie (ni siquiera a mi misma), no me vi especialmente linda en el espejo, me pinte las uñas, converse sobre los pesares de ser mujer, y leí sobre el correcto uso del lenguaje, sobre el amor que dura, y el que se desgasta. El día de hoy fue común y corriente, hacia calor y tomé un te helado, pero puedo decir que fue un buen día, porque llego un mensaje e hice una llamada corta pero agradable, porque me invitaron al teatro (aunque no se si valla) y me saludaron en la calle.

Mis amigas, probablemente, tuvieron un día emocionante y agotador, es extraño cuantas cosas pueden suceder al mismo tiempo. No las veo desde hace días, pero supongo que no es gran cosa, a pesar de echarlas un poco de menos. Lo que si importa es echar mucho de menos a una persona, importa porque un saludo puede hacer que la vida brille (como la canción), y que en la banda sonora de tu cabeza suene “Here comes the sun”, que es de mis canciones favoritas de los beatles… El otro tema que me encanta es “Hey Jude”, recuerdo que cuando lo escuche casi me pongo a llorar y pensé que si bien Lenon fue un genio (y el favorito de las fanáticas), McCartney seguía vivo, tenía talento y un espíritu sincero de buenos deseos que se pueden sentir (como el retumbar del bajo sobre las costillas) en cada estrofa. En todo caso mi favorito es George Harrison, porque se mantenía en silencio tras los otros dos y lo llamaban místico, porque sabía tocar la trompeta y el sitar, y regalaba estatuas de elefantitos para que protegiesen a los que quería.

Creo q también regalare algo así como los elefantitos algún día, a falta de caramelos con sabor a buenas canciones. Elefantes y galletas, para hacer sonreír… y convertir los días comunes en días buenos.

sábado, diciembre 02, 2006

In XPalabras, resignación, deseos de manzanas amarillas, mensajes subliminales, etc.

Últimamente hablo menos, o bien no hablo con mi usual capacidad de exhalar mil palabras por segundo (estoy en algebra, resignándome a la vida), contando tres historias al mismo tiempo, entrelazadas, amputadas, casi nunca propias. Últimamente lo que más hago es responder comentarios ácidos y reírme con carcajadas que se sienten bien, independientes del vacío que siempre les sigue. Ya no se me mezclan las palabras en la garganta y doy a conocer anécdotas una tras otra sin parar (la nota ya no importa, si es un dos será el primero de mi vida, irónico que sea por trabajo en clases y por un error idiota), ayer lo note, porque volví a hacerlo, es raro [tengo la sensación de que desaparezco con las palabras que me trago].

Es extraño notar que las cosas no son lo que parecen, que son aun mas diferente de esperado, conocer los secreto [ella cambia a la gente como las vitrinas cambian la ropa, cuenta su vida a pedazos], comenzar a construir mejores paredes en un reflejo imposible de frenar, reforzadas ahí donde algunas rocas habían caído [ella dice que ira al infierno, pero quizás todas iremos al cielo algún día]. Hay manipulaciones tras las sonrisas, insultos escondidos en las carcajadas, mensajes subliminales en cada frase, miradas de desprecio hacia el mundo cuando vuelves la mirada y aún cuando no mienten, engañan, ocultan, modifican. Hay que abrirse paso hacia la verdad con cuidado, observando y escuchando atentamente incluso las anécdotas más insustanciales [ella nunca preguntó, cuando le rompieron el corazón reprochó en silencio y se resigno a desconfiar], dejarte guiar por los rumores, las opiniones ajenas, investigar desde cada ángulo antes de sacar conclusiones, teorías, opiniones propias.

Callas y observas (supongo que estudiaré y mi promedio se equilibrará un poco). No hay problemas hasta que el rencor comienza, el vacío crece, las carcajadas matan [ella vive, crece y cuando dice “quiero estar sola” lo dice en serio], la seguridad de que nadie te conoce, de que aunque dejes de ocultar las gritas continuaran sin notarlas, de que aunque muestres el camino paralelo hacia ti seguirán por la ruta superficial, de que aún si apuntas las cicatrices con el dedo, obligas a mirar, insistirán en ignorar la herida sangrante que les mancha los pies y te esta matando. Cuando quieres no te conocen, pero te quieren conocen, sabes que conoces, pero no conoces nada en lo mas mínimo y viceversa.

Ríes y dejas de pensar un momento, la gente que te percibe esta lejos la gente que siempre esta cerca, tiene vida propia [ella sabe, pero lo ignora, nunca cuenta toda su vida, ríe.]. Y duele porque la tristeza tras los ojos sólo la pudo ver una persona y da miedo que fuese la única [los que están aún cuando no están, ella lee la verdad tras las mentiras, mientras camina entre canciones que compuso en sueños], da miedo porque el futuro que susurra al oído el presente se ve más sólo que si no hubiese nadie. Porque descubres de un momento a otro que el mundo es sumamente tránsfugo; que dicen que se quieren y luego se apuñalan mutuamente por la espalda, que pueden reír aun cuando quieren llorar, que cuentan secretos para ocultar las verdades, que no puedes entrar porque no hay puertas visibles, que no quieres entrar porque tras las paredes hay aún mas espinas; terrorífico y todo el mundo se transforma, atacantes invisibles te cubren la garganta de algodón inalterable, creas más adornos a la mascara y guardas mas palabras tras los labios aunque desechas otras menos importantes.

[Ella aún espera que la descubran, terminar de descubrirse a si misma, pide deseos que son siempre el mismo y construye murallas adornadas con flores venenosas]

(La resignación va bien de vez en cuando casi nunca)

Solo queda luchar para que el cinismo no te atrape demasiado, por seguir siendo real, decir lo que sucede aunque sea con mensajes subliminales e intentar ser directa de vez en cuando, a pesar de todo. Peticiones internas para que alguien tienda una mano no cualquiera, para que las carcajadas no desaparezcan dejando nada.

[Lo que más miedo le da es que nadie pueda cruzarlas]

lunes, octubre 23, 2006

Madera y porcelana



Cuando todo termino, incluso las im-posibilidades de retorno, las tazas que compartían temblaron de pena y se suicidaron lanzándose de la alacena. Todos salieron lastimados, aun cuando ellas no tuvieran la culpa. El peor golpe fue el de la puerta, fue lento y resignado, silencioso y eterno, como el último beso que nunca llegaron a darse.

sábado, agosto 26, 2006

Muerte

No tenía miedo, el miedo había pasado dejando sólo una leve sensación de incomodidad en la boca del estómago y un nudo en la garganta. Frente a sus ojos, la inmensidad del cosmos; las galaxias, estrellas, planetas, millones y millones de seres en infinito crecimiento e infinita decadencia; brillaba con la luz de la vida (hermosa y traicionera, adictiva, dulce, debilidad de divinidades) a todos nos dejas y olvidas, no somos más para ti que el parpadeo de una estrellas en la noche ¿Cómo no amarte? ¿Cómo no odiarte? ¿Cómo evitar temerte? ¿Cómo no intentar huir de ti para siempre? ¿Cómo no desear locamente estar eternamente a tu lado?
Sierra los ojos, pero el esplendor del todo y la nada sigue frente a él, durante un segundo perpetuo es consiente de todo, cada sensación, cada sentimiento, cada emoción del universo vibra en su cuerpo y alma, se explaya, se expande dejándose llevar por la fuerza que hace girar (realmente) a las galaxias. Luego su mente se abre y el cosmos esta ahora tras sus ojos, el es el universo, es la vida y la muerta, contradicción constante y equilibrio perfecto; tiene todas las respuestas, todo es obvio, lógico, hermoso y magistral…
Vuelve a abrir los ojos y el universo se escapa, otra vez es el quien observa el brillo de la vida, que también brilla en sí mismo, pero ya poco, ya casi nada. No está cansado y ya no tiene miedo, el nudo de su garganta se deshizo hace tiempo (¿o solo un segundo?), a la vez que su estomago se aligeraba. Ahora todo es tan hermoso que, ante la absoluta seguridad de que tendrá que dejarlo, casi se entristece, pero en cambio suspira con profundo alivio; ligero, era ligero y suave, flotaba entre las estrellas, sobre los mundos, pequeño y brillando como una mota de polvo iluminada por la luz de la tarde, como el parpadeo de una estrella, nada mas que polvo de estrella.
Sonrió... Vida: hermosa, hermosa vida, adiós, te ame mucho y también te odie mucho. Perfecta, fuiste mía aunque sólo un poco y ya te vas, te pierdo… pero te amo, más que a todo y más que a nada.
Entonces el segundo (¿o fue una eternidad?) terminó, y su brillo se apagó por completo.

jueves, agosto 17, 2006

Secreto.



El secreto que cada mentira esconde, lo que realmente oculta la mascara sonriente y congelada, no es solo la auténtica esencia de quien la ocupa, no es la verdad, el creerlo no es mas que otro eslabón en la cadena de engaños que aprisiona el alma, el verdadero secreto que esconden las mentiras es que, en el fondo, quieren que alguien (más no cualquiera) pueda descubrirlas, destruirlas, ver mas allá de ellas, ver la verdad tras ellas y aceptarla sin miramientos.
Las mascaras solo desean ser quitadas, solo desean que alguien vea a través de tus ojos para encontrar tu alma desnuda.

Foto por: Yallume